sábado, 9 de julio de 2011

"La canción de Eva", Esencias florales para trabajar los arquetipos femeninos. (Dr. Eduardo Grecco)




Esencias florales para trabajar los Arquetipos Femeninos

Eduardo H. Grecco


La mujer esta prisionera (al igual que el hombre) de una biografía arquetípica que revive en su propia historia. Hasta que no corte esta atadura y sacuda su yugo no podrá disponer de la energía que cada arquetipo femenino retiene, atrapada en su sombra, y que priva a la conciencia de un empuje y una potencia necesaria para seguir evolucionando.

Los arquetipos, como concepto, representan las huellas de sucesos colectivos, reiterados y significativos por los que la humanidad ha transitado a lo largo de su desarrollo como especie. En este sentido son como la memoria de los eventos que los seres humanos no pudieron asimilados como aprendizaje. Al no ser vividos en su totalidad, no se pudieron elaborar y digerir y permanecen como núcleos encapsulados que no pueden dejarse atrás.

Estas marcas –reliquias, vestigios del ayer que se expresa en mitos, ritos y símbolos- han quedado grabadas en el inconsciente colectivo de los hombres como un fragmento que demanda ser experimentado, escuchado e integrado a la totalidad del Ser. En suma, conforman los apegos que la humanidad necesita disolver, lo estancado que requiere fluir.

Hay una ley que gobierna el alma: lo no aprendido se repite una y otra vez como una manera de señalar los pendientes sobre los cuales la humanidad debe trabajar para poder seguir avanzando, unirse más y prosperar como común-unidad. Lo no aprendido arquetípico se encarna en cada historia individual, de manera que, toda persona queda apresada (detenida, inmovilizada, aferrada, sujetada) no sólo a su propia biografía sino a la acción coercitiva del universo colectivo. Somos, en parte, cada uno de nosotros, los arquetipos en lo cuales la humanidad se encuentra encallada

Estructuras arquetípicas femeninas

Así como existen arquetipos comunes a toda la humanidad hay otros que son propios de cada género. Si bien para comprenderlos plenamente los arquetipos femeninos deben ser estudiados en sus relaciones complementarias con los masculinos correspondientes (y viceversa) es posible acercarse a ellos de manera autónoma.

La totalidad de las estructuras arquetípicas femeninas están presentes en el interior de toda mujer pero hay, en cada una de ellas, cierta disposición a dejarse dominar por alguna en especial. De modo que, cada mujer, esta inclinada por cierta afinidad con una fuerza ancestral que debe aprender a poder sacar a la luz para hacerse responsable por ella y comprender el significado de su presencia en su vida. De este modo, logra estar preparada para hacer que este empuje arquetípico deje de ser un peligro que la asecha desde la oscuridad y se convierta, en cambio, en oportunidad para su desarrollo y evolución.

Los mitos de las Diosas constituyen la expresión externa de los arquetipos femeninos, de la arqueología de su psiquismo y dan cuenta de las diversas experiencias que una mujer vive en el transcurrir de su existencia. Las Diosas viven dentro de cada mujer y si bien para la mujer actual las Diosas ya no son parte de una estructura religiosa y social, si son vividas, en cambio, como realidad psicológica. La Diosa mora en el corazón de cada mujer y los mitos de lo femenino son un puente para poder comprender como esos residuos arcaicos que llamamos arquetipos moldean la personalidad y la conducta de una mujer. Hemos tomado como referencia para establecer una conexión con cada esencia los que provienen del panteón griego aunque en algunos casos hemos tomado referencias de otros lugares.

La Canción de Eva
La canción de Eva es la canción de todas las mujeres. Como señala Manuela Dunn Mascetti “Es el primer canto que debió de sonar hace más siglos de los que podemos contar y cuya melodía se ha oído sin cesar a lo largo de todos los credos y creencias de la humanidad, a veces perdida en las complejidades de la razón, la religión organizada o el patriarcado, pero siempre renaciendo otra vez para ser entonada por nuevas voces.”

Desde hace décadas la mujer esta intentando emerger de la falta de protagonismo personal, la clandestinidad, la sumisión y el sometimiento que el sistema social actual le impone. Esta posición secundaria de la mujer, fruto de una división de trabajo (el hombre produce y provee, la mujer se ocupa del hogar y los afectos, lo valioso son los bienes, las emociones perturban) no solo es consecuencia del ejercicio de la represión sino también del entrenamiento educativo que consolida un sistemas de creencias inconcientes que funcionan como evidencias que ya no se cuestionan. Esto ha sido tan eficaz que muchas mujeres han olvidado los caminos y herramientas para transformar su condición e inclusive aman las cadenas que las atan o dan por sentado que las cosas son deben ser según este orden. “La mujer es el sexo débil, necesitamos que nos protejan, no podemos valernos por nosotras mismas.”
La mujer debe conectarse con la energía femenina que implica, además, la recuperación de un sistema diferente de sociedad no basada en la violencia sino en la cooperación, no sostenida en la fuerza sino en el amor, que no destruya sino que una.

Las esencias florales de este set
Las Mariposas son una familia de flores que, en su mayoría, comparten, como esencias, una profunda acción sobre el despertar del sentimiento de seguridad existencial de la persona y el sanar las heridas de carencias, abandonos, rechazos y desamparos sufridos en la primera infancia. Sin embargo, cada una de ellas actúa en aspectos particulares y propios que pueden vincularse con las huellas arquetípicas grabadas en el alma femenina, en el proceso de su evolución.
En este set se presentan doce Mariposas, con la finalidad de abordar diferentes aspectos (prototipos y arquetipos) de la mujer, presentes tanto como tendencias de personalidad así como en actitudes, emociones y comportamientos. Tres de estas Mariposas están combinadas con elixir de obsidiana que les aporta una cualidad terapéutica particular.

Las esencias son preparadas con la familia de flores "Mariposa", que comparten una profunda acción sobre el despertar del sentimiento de seguridad existencial de la persona y el sanar las heridas de carencias, abandonos, rechazos y desamparos sufridos en la primera infancia.(1)

El set se elabora con el método solar y agua de manantial con cuarzo, siguiendo las reglas establecidas por el Dr. Edward Bach para sus remedios florales y combinados con el elixir de metales elborados al modo spagyrico.(2)

Estas esencias nos pueden ayudar en lo cotidiano, a trabajar sobre nuestras emociones y cuestiones vinculares y llegar a los aprendizajes que nuestra alma necesita.

Son una excelente herramienta para trabajar con el análisis de tu Carta Natal y en forma complementaria con Geometrías de Obsidiana.

Consultas e informes: consultorastrofloral@gmail.com
Lugar: zona Lavalle y Callao (CABA)
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